Mitos de la Homeopatía

Si conoces la homeopatía seguramente habrás oído hablar en muchas ocasiones consejos especiales sobre su acción y modo de empleo. En este artículo desmentimos los mitos más comunes 

1. Los gránulos no se pueden tocar con las manos porque pierden efecto.

Se trata básicamente de un tema de higiene. Los gránulos tienen una base de sacarosa y lactosa y se aconseja tomarlos directamente sin tocarlos para no contaminarlos, pero hacerlo en absoluto afecta a su efecto terapéutico.

2. Hay que tomarlos con media hora de distancia de las comidas.

Esta indicación produce muchos abandonos terapéuticos porque es difícil recordarla y los pacientes al no poder cumplirla a rajatabla acaban cansándose. En realidad la única premisa que hay que cumplir es que se tomen vía sublingual y por tanto la toma no coincida con las comidas. Pero es suficiente con que sea 5 minutos antes de las comidas.

3. Los gránulos se deben poner debajo de la lengua.

Aunque la vía preferente de administración es sublingual no estamos obligados a mantener los gránulos debajo de la lengua. Los podemos tomar como un caramelo en la boca. En el caso de niños o bebes los podemos poner en el biberón o diluirlos en un botellín de agua y tomarlos tranquilamente sin que esto perjudique el efecto.

4. Hay alimentos que inactivan sus efectos

Siempre se ha dicho que la menta, la manzanilla, el tabaco y el café están desaconsejados durante los tratamientos homeopáticos.  Esto obliga a los pacientes a seguir una serie de restricciones un poco absurdas.  Aunque esta idea está muy extendida, no hay ninguna justificación. Basta,  como con cualquier alimento o bebida, que no se tomen simultáneamente. 

5. Diferentes remedios homeopáticos deben tomarse distanciados.

En muchas ocasiones un paciente está tomando 3 o 4 remedios. No hay ningún problema con tomarlos juntos. Conseguiremos los mismos efectos y no será necesario complicarnos la vida.

6. Las dosis para niños o bebes son diferentes de las del adulto.

Como las dosis homeopáticas son infinitesimales no dependen del peso ni de la edad del paciente. Son exactamente iguales para bebés, niños y adultos.

7. Las diluciones homeopáticas más altas son más potentes.

En general las diluciones más bajas son utilizadas para tratar síntomas físicos agudos. Cuanto más agudo sea un síntoma más repetiremos la dosis homeopática. En cambio las diluciones más altas las reservamos para cuando el trastorno es más mental o más emocional y también para enfermedades crónicas como tratamiento de fondo.

8. La homeopatía es muy lenta para calmar los síntomas.

Esta idea tan extendida es absolutamente falsa. Puedes ver sus efectos instantáneos en casos como los siguientes:

– A un niño que se acaba de hacer un chichón le das Árnica 5 ch cada 5 ó 10 minutos y en media hora ya casi no hay rastro de la lesión.

-Después de pasar frío comienzas a sentir molestias, escalofríos, congestión nasal, tos… Tomando Aconitum 7 ch cada 10 minutos los síntomas desaparecen en breve.

Estos son 2 ejemplos muy claros de la rapidez de acción de la homeopatía. Eso sí, cuanto antes administres un remedio más claramente verás los resultados.

9. Cuantos más gránulos tome más efecto obtendré.

Como las dosis son infinitesimales es suficiente tomar 1 solo granulo cada vez. El hecho de aumentar la dosis con más gránulos no  potencia la acción ni acelera el resultado. Como he comentado, lo importante es la frecuencia de las tomas.

Recuerda que en nuestra farmacia tenemos profesionales especializados en homeopatía que podemos recomendarte el remedio más adecuado para ti. No dudes en preguntarnos.

Fuente: Desmontamos los principales mitos de la homeopatía 

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